Fotografiar dentro de una iglesia de gran tamaño, como la nuestra de Santa María, siempre es un reto. Lo he hecho algunas veces y siempre tengo la duda si hay que hacerlo con todas las luces encendidas o solo con las permanentes. Normalmente ese dilema te lo dan resuelto: tú no tienes la potestad de encender o apagar a tu antojo. Pero si que voy cuando aún es de día y, si es posible, con sol que ilumine e incluso se filtre al interior, la dificultad, por los contrastes, siempre es mayor pero, si lo consigues, el resultado es magnífico.
Como vereis aún no he llegado a ese momento.
Ya vale, ya.
ResponderEliminar